Impacto de los Ultraprocesados en la Obesidad Infantil en Guatemala

Reducción del Consumo de Azúcar para Combatir la Obesidad

El consumo de alimentos ultraprocesados se ha convertido en un factor crítico en la epidemia de obesidad infantil.

En Guatemala, estos productos representan el 35.5 % de las calorías diarias en estudiantes de entre 9 y 12 años en áreas urbanas.

Bebidas azucaradas, galletas, snacks, comida rápida y sopas instantáneas forman parte de la dieta cotidiana de muchos niños, contribuyendo al aumento de peso y al riesgo de padecer enfermedades a futuro.

Un estudio reveló que el 50 % de los productos empacados en el país contienen exceso de azúcar, sodio, grasas saturadas y grasas trans. Estos componentes están directamente relacionados con enfermedades crónicas no transmisibles como la diabetes, la hipertensión y las afecciones cardiovasculares.

Además, el 99 % de los productos que declaran nutrientes contienen un exceso de elementos críticos, lo que incrementa el riesgo de desarrollar hasta 32 enfermedades, incluyendo cáncer y problemas cardíacos y pulmonares graves.

Día Mundial de la Obesidad

Ante esta situación, la Federación Mundial de la Obesidad conmemora anualmente el Día de la Obesidad para concientizar sobre este creciente problema.

La Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Sesan) ha reiterado su llamado a los actores del Sistema Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional para que incorporen el abordaje del sobrepeso y la obesidad como una prioridad en sus políticas y estrategias.

La educación alimentaria y la regulación de los productos ultraprocesados son medidas clave para frenar esta tendencia y garantizar una mejor calidad de vida para las futuras generaciones.

Obesidad en Guatemala

Las cifras actualizadas del Ministerio de Salud reflejan la gravedad del problema en Guatemala. Se estima que el 40 % de los menores de entre 7 y 11 años padecen sobrepeso u obesidad, mientras que en adolescentes de entre 13 y 15 años la prevalencia es del 29.4 % con sobrepeso y 8.4 % con obesidad.

En adultos mayores de 18 años, el 38.4 % sufre de sobrepeso y el 28.8 % de obesidad. Estos datos reflejan la necesidad de reforzar políticas y campañas de concientización para promover un estilo de vida más saludable en la población guatemalteca.

Obesidad vs. azúcar

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que esta condición es una epidemia global, ya que afecta a casi la mitad de la población (43%) en el planeta, con tasas que casi se han triplicado desde 1975.

Al mismo tiempo, de acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), el 36.9% de los mexicanos adultos viven con obesidad, y en 2030 podría llegar al 45%. La OMS pide una respuesta colectiva para abordar esta crisis sanitaria emergente, enfocándose en medidas para prevenir y gestionar la obesidad. Por esta razón, esta coyuntura es un llamado a la acción para revertir sus consecuencias al ajustar nuestra alimentación, empezando con acortar, sustituir o eliminar el azúcar.

El sobrepeso y la obesidad son consecuencia de distintos factores. Dentro de la alimentación, el consumo excesivo de azúcar refinada puede contribuir de forma importante al aumento de peso corporal. Esta no solo se añade a los alimentos y bebidas, sino que también está presente en cientos de productos industrializados. En raciones moderadas, no es dañina; sin embargo, cuando se consume en exceso, se convierte en grasa y puede desencadenar trastornos metabólicos.

¿Cómo disminuir el consumo de azúcar?

  • Revisa etiquetas y evita productos con azúcares añadidos.
  • Prioriza alimentos naturales como las frutas y las verduras.
  • Limita las bebidas azucaradas, mejor opta por agua de sabor sin azúcar.
  • Cocina en casa para controlar los ingredientes.
  • Elige snacks saludables como frutos secos o yogur sin azúcar.
  • De poco en poco, educa tu paladar a vivir sin azúcar.

En ese sentido, para los que quieren rebajar la ingesta de azúcar, pero no sacrificar lo dulce en sus alimentos, los sustitutos no calóricos son una buena alternativa. Usar estas opciones, puede ser un paso importante, ya que en conjunto con ejercicio y una dieta equilibrada pueden contribuir a bajar de peso.

Los edulcorantes se emplean con seguridad científica en muchos productos alimenticios y bebidas, desde bebidas hasta postres, lo que da sabor sin el impacto calórico del azúcar.

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Además, con su versatilidad para ser incluida en múltiples recetas la vuelven el complemento diario para quienes desean un mejor estilo de vida.

¿Cuáles son los beneficios de reducir el consumo de azúcar?

  1. Minimizar el exceso de calorías vacías, lo cual es clave para mantener un peso saludable.
  2. Permite energía más constante a lo largo del día, sin picos de caídas.
  3. Contribuye a la reducción de factores de riesgo para enfermedades cardíacas.

El mensaje del “Día Mundial contra la Obesidad” es que, cambiar de hábitos no debe ser un proceso complicado, ya que un sólo elemento fuera de nuestro plan nutricional -como el azúcar- genera resultados con el tiempo. Aparte de tomar el control de nuestra alimentación, al sumar un estilo de vida balanceado, se convierten en la base para tener una mejor salud.

Nuevos enfoques sobre la Obesidad

El más reciente habla de un nuevo enfoque en el diagnóstico de la enfermedad, que no se base únicamente en el Índice de Masa Corporal (IMC) sino que incluya otros métodos como medida del tamaño corporal y medición directa de la grasa corporal.[1] Este es presentado por la Comisión de Diabetes y Endocrinología de The Lancet, quien sustenta que, al tener una identificación de la enfermedad más precisa, se podrá conseguir el objetivo de mejorar la vida de las personas que viven con obesidad. Esta óptica se suma a las nuevas miradas que hay sobre la obesidad.

“Las nuevas perspectivas permiten, primero que todo, eliminar estigmas acerca de la obesidad y que esta no es una consecuencia de la falta de disciplina o es responsabilidad de la persona. Lo resaltamos el año pasado durante la conmemoración del Día Mundial de la Obesidad, enfocado en hablar sobre la obesidad como una enfermedad crónica y compleja, multifactorial[2] y que produce problemas médicos como presión alta, diabetes, e incluso ciertos tipos de cáncer[3]. Este año continuamos esa conversación desde el punto de vista de los sistemas, para que se continúe trabajando en construir un futuro más saludable para las personas”, aseguró el doctor Alejandro Salvatierra, gerente médico de Asofarma.

En este 2025, la campaña diseñada por el Grupo Asesor Global del Día Mundial de la Obesidad se centra en prestarle atención a los sistemas de salud, gubernamentales, alimentarios, medios de comunicación y lugares de trabajo,[4] con el objetivo de que analicen cómo sus acciones pueden contribuir a detener el aumento de las tasas de obesidad en todo el mundo.[5] La Federación Mundial de la Obesidad ha destacado que en la actualidad 800 millones de personas en el mundo viven con la enfermedad.[6] Mientras que el Atlas Mundial de la Obesidad 2024 estima que dentro de 10 años, es decir en el 2035, más de la mitad de la población global tendrá un peso superior al saludable.[7]

*Con información de AGN


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